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La ofensiva contra las
tasas municipales
La Libertad Avanza anunció que
en los próximos días presentará proyectos
para reducir o eliminar tasas municipales en 116 distritos
de la provincia de Buenos Aires, una iniciativa que busca
instalar el debate sobre la presión fiscal local
y cuestionar tributos que, según el espacio, se
cobran sin una contraprestación clara en servicios.
La movida será impulsada por concejales
libertarios en los Concejos Deliberantes donde el espacio
tiene representación, replicando a nivel municipal
el discurso económico del gobierno nacional.
Según sostienen desde ese sector,
muchos municipios bonaerenses mantienen o incluso incrementaron
tasas que impactan directamente en la actividad económica,
particularmente en comercios, pequeñas y medianas
empresas y productores locales.
La discusión, sin embargo, abre
un interrogante más amplio: ¿la presión
fiscal es un problema exclusivamente municipal o parte
de un sistema impositivo que atraviesa todos los niveles
del Estado?
Un debate que trasciende
a los municipios
Desde el espacio libertario argumentan
que la provincia de Buenos Aires registra uno de los niveles
más altos de tasas municipales del país
y que parte de esos tributos no está vinculada
a servicios concretos.
Entre los ejemplos mencionan tasas aplicadas
a grandes superficies comerciales: Lanús alcanza
el 6%, Pilar el 4,5% y Quilmes el 3,74%, mientras que
en distritos como Bahía Blanca, Lomas de Zamora
y Escobar rondan el 2,7%.
También cuestionan tributos vinculados
al combustible o al transporte, como la denominada tasa
vial, que en algunos municipios llega al 3%.
Incluso mencionan casos que consideran
llamativos, como una "tasa Covid" que aún
se cobraría en Morón pese a haber sido creada
durante la pandemia, o tributos vinculados a controles
sanitarios que, según denuncian, no siempre se
prestan de manera efectiva.
La iniciativa forma parte de una estrategia
política que busca instalar el tema en el debate
público y confrontar con intendentes, muchos de
ellos alineados con el oficialismo provincial.
La política detrás
de la discusión
El armado bonaerense del espacio libertario
está encabezado por el diputado nacional Sebastián
Pareja, quien impulsa la iniciativa con la mirada puesta
en el escenario electoral de los próximos años.
Desde ese sector sostienen que la ofensiva
legislativa busca "exponer" a intendentes que
-según afirman- aumentan tasas sin mejorar los
servicios públicos.
Sin embargo, la discusión también
deja flotando una pregunta inevitable: ¿quién
puede señalar con el dedo cuando el sistema impositivo
argentino, en su conjunto, figura entre los más
pesados del mundo?
Porque mientras se cuestionan tasas municipales,
muchos contribuyentes siguen enfrentando una carga fiscal
acumulada que incluye impuestos nacionales, provinciales
y locales.
Una discusión que
toca la vida cotidiana
La presión fiscal no es un concepto
abstracto. Se traduce en precios, tarifas y costos que
terminan llegando a la vida diaria.
Pero también se mezcla con otra
realidad difícil de ignorar.
¿Puede un jubilado vivir con 400.000
pesos cuando la canasta básica supera el millón?
En ese contexto, el debate sobre los impuestos
suele aparecer fragmentado: cada nivel del Estado señala
al otro, mientras la carga total sigue recayendo sobre
los mismos ciudadanos.
Vieja costumbre compartida
La política argentina tiene una
vieja costumbre: cada gobierno denuncia los impuestos
que cobran los demás, pero rara vez renuncia a
los propios.
Los municipios defienden sus tasas porque
sostienen servicios locales.
Las provincias justifican sus tributos para financiar
estructuras cada vez más grandes.
La Nación promete bajar impuestos mientras busca
equilibrar sus cuentas.
En ese juego de responsabilidades cruzadas,
la pregunta que queda flotando es incómoda:
¿quién está realmente
dispuesto a cobrar menos
y quién simplemente
señala al otro?
Porque en la Argentina, cuando el Estado
discute impuestos, muchas veces no se debate cuánto
se recauda.
Se debate quién se queda con la
recaudación.
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