La
zamba "Capital de la Flor" fue inspirada con
la 1ª Fiesta de la Flor y a sus autores les bastó
solo un año para ajustarla y tenerla lista para
el primer aniversario y es así que en 1965 la fiesta
arrancó con canción propia.
Una vez terminada la letra, Nicolás
Héctor Carusso, buscó colaboración
en su amigo del Instituto San Vicente de Paul, el Padre
José Mascina
para ponerle la música.
Así el reverendo fue pasando a limpio el tarareo
del autor hasta que tomó forma y durante todo un
año, los sótanos del colegio fueron testigos
de las practicas de este grupo de amigos que veían
progresar constantemente su proyecto.
En poco tiempo llegó a todos los rincones del partido,
siendo interpretada por el Coro municipal, coros de distintos
colegios y varios conjuntos folclóricos. También
fueron invitados a programas de la televisión abierta,
todo un logro para la época.
Es importante reconocer el aporte de la profesora "Beba"
Costa, que con su coro supo mantener fresca
en la comunidad la zamba durante todo el año para
que resurja con fuerza en los días del festejo.
"Para
ti Escobar querido,
Cuna de mi niñez,
Quiero cantar en tu día,
Con toda mi sencillez.
Hoy te vistes de fiesta,
Como yo eres mayor,
Que el progreso te siga alcanzando
Y seas... cada día mejor"

La letra - tanto de la canción como del recitado
introductorio - resume el sentir de una sociedad sesentista
que comenzó a abandonar la tierra de las calles
por el asfalto, las luces amarillentas por el blanco del
gas de mercurio
pero todo eso sin perder la calidez,
la solidaridad y el ritmo de pueblo. Una sociedad con
aspiraciones de crecimiento y espíritu colaborativo.
Más allá de la decisión del plenario
de comisiones y del pulgar del ejecutivo, la iniciativa
del concejal Diego Castagnaro
-Radicales en Cambiemos Acción Comunal Escobar
- propone un rescate de valores y una visión o
perspectiva de la vida donde la grieta solo se veía
en el suelo de los tórridos días de verano.

Quizás si restauramos el sistema a la versión
de su óptimo funcionamiento podremos sumar un poco
de estabilidad a nuestra traumática actualidad.
No es una canción de un club ni de una institución
en particular. Tampoco de una fuerza política,
ni militar, ni gremial. No representa a una minoría,
ni a una mayoría. Solo es una canción hecha
por un empleado del estado y un cura. Que la cantaron
chicos de colegios, coros y conjuntos ante mandatarios
y personalidades de toda la nación. Es
solo una canción, que con el pasar del tiempo,
dejó de ser de alguien para ya ser de todos.

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la imagen para reproducir la versión original de la zamba
grabada en los sótanos del Instituto San Vicente de Paul
en un grabador Geloso de cinta abierta en 1965
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