"Una mirada distinta de la realidad,
ni mejor ni peor,
solo distinta"

El Sitio de Escobar - Prov. de Bs. As. - Argentina


Desde el 12-04-1998
en la red
Menú rápido | ir abajo

Sociedad | Deporte y Educación

La herencia

El campeonato que empezó en casa



"Los campeones no se fabrican en un predio deportivo. Se empiezan a formar muchos años antes, cuando un adulto decide regalar tiempo, esfuerzo y confianza a un chico que todavía no sabe si algún día llegará."


24 de julio de 2026

Fuente del contenido | @escobarsite



Cuando Lionel Messi levantó la Copa del Mundo, millones de argentinos sintieron que algo se había acomodado dentro de ellos. No era solamente la alegría de un título esperado durante décadas. Había algo más profundo, más íntimo y difícil de explicar. Con el paso del tiempo comprendimos que aquella Selección no nos emocionó únicamente por ganar. Nos emocionó por la manera en que lo hizo.

Durante mucho tiempo el éxito deportivo estuvo asociado al talento individual, a la picardía, a la figura del héroe capaz de resolverlo todo en soledad. La generación de Lionel Scaloni rompió con esa idea. Incluso ahora, después de haber perdido una final frente a España, esa imagen permanece intacta. Un partido puede modificar una estadística; difícilmente pueda borrar una identidad construida durante años.

Aquella Selección volvió a poner en primer plano valores que parecían haber desaparecido del discurso cotidiano: humildad, respeto, sacrificio, compañerismo, gratitud y trabajo silencioso. No fueron palabras pronunciadas en conferencias de prensa. Fueron conductas repetidas una y otra vez.

Scaloni nunca habló desde la soberbia. Messi jamás reclamó un lugar privilegiado. Los suplentes celebraban los goles con la misma intensidad que los titulares y quien dejaba la cancha abrazaba al que ingresaba. El éxito dejó de pertenecer a una figura para convertirse en una construcción colectiva.
Sin embargo, esa historia tampoco comenzó en el predio de Ezeiza.

Si uno busca el origen de esa forma de entender el fútbol, probablemente deba alejarse de las canchas y entrar en una cocina familiar, sentarse alrededor de una mesa o mirar el esfuerzo silencioso de un abuelo, una madre o un padre. Allí empezó a construirse mucho antes que existieran las cámaras, las entrevistas o los contratos millonarios.

Rodrigo De Paul alguna vez contó una historia que explica mejor que cualquier discurso cómo se forma un campeón. Su abuelo lo llevaba todos los días a entrenar a Racing y, antes de despedirse, le dejaba unas monedas para que pudiera comprarse unas golosinas. Durante años el mediocampista creyó que aquel gesto era una simple muestra de cariño. Recién de grande descubrió la verdad. El dinero que recibía era el del pasaje de regreso. Mientras él volvía en colectivo, su abuelo hacía el camino caminando.
No era un sacrificio extraordinario. Era amor. Y el amor, muchas veces, se parece al sacrificio silencioso.

Seguramente detrás de cada integrante de esta Selección existan historias parecidas. Horas de espera bajo la lluvia, madrugadas interminables, ropa lavada de noche para el entrenamiento del día siguiente, botines remendados una y otra vez, kilómetros recorridos para llegar a un club de barrio y padres o abuelos que postergaron sueños propios para alimentar los de sus hijos o nietos. Ninguna de esas escenas aparece en las estadísticas, pero probablemente allí haya comenzado a construirse el verdadero campeón.

Lionel Scaloni también habló más de una vez de esa deuda afectiva. Recordó que su padre trabajaba durante todo el día y, aun así, encontraba fuerzas para llevar a entrenar a sus hijos. "Tenía más ganas él que nosotros de entrenar", dijo alguna vez con una mezcla de sonrisa y gratitud. Después fue todavía más lejos al reconocer que, sin ese esfuerzo cotidiano, ni él ni su hermano habrían llegado siquiera a jugar en Primera División. En otra entrevista recordó que la enseñanza más importante que recibió en su casa no tuvo que ver con el fútbol, sino con la familia: mantenerse unidos, comprender que el dinero tiene un valor relativo y que existen vínculos que nunca deberían negociarse.

Quizá por eso tampoco resulte casual una de las frases que Rodrigo De Paul le atribuyó al propio Scaloni y que, en realidad, resume toda una filosofía de vida: "No somos jugadores de fútbol; somos personas que juegan al fútbol". Parece una diferencia mínima, apenas un cambio en el orden de las palabras. Sin embargo, allí reside toda una concepción de la educación y del ser humano.

Hace más de dos mil años Aristóteles sostenía que el verdadero propósito de la educación no era fabricar especialistas, sino formar personas virtuosas. Las habilidades podían aprenderse; el carácter debía construirse. Primero estaba el hombre y después el oficio. Dos milenios después, sin citar al filósofo griego, Scaloni expresó exactamente la misma idea dentro de un vestuario de fútbol.



Notas relacionadas:

¿Racistas nosotros?: Antes de señalar…

La injusticia de reducir una realidad compleja a una sola etiqueta.

El racismo no consiste solamente en discriminar personas. También consiste en reducir pueblos enteros a un estereotipo. Una sociedad que practicó durante décadas la segregación legal debería ser prudente antes de otorgar certificados de pureza moral a otras.

 







 


También te puede interesar

 

Seguinos | Recomendanos | Publicita con nosotros
Si crees que nuestro medio contribuye a la difusión constructiva, al crecimiento social en base a una comunicación honesta y a la concordia más que a la discordia... te invitamos a que nos compartas en tus redes sociales favoritas.
compartir esta nota en tus redes: Twitter | Facebook

© Prohibida su reproducción sin la autorización de los autoresintelectuales. Los artículos publicados en la columna de opinión son de responsabilidad de sus autores y no reflejan necesariamente el pensamiento de los editores de este portal. DECLARADO: de interés Municipal - dec. 462/99 - de interés Legislativo - Resolución 1728/19 - (c) Hecho el deposito que establece la ley Nº 11723 - RNPI Nº 915167 / 2011.
Aviso: El uso de este sitio implica la aceptación de nuestras Condiciones Generales y Preguntas Frecuentes. La información publicada puede actualizarse sin previo aviso y no necesariamente refleja la posición editorial de El Sitio de Escobar.

Turismo
Historia local
Cultura
Plano
El Municipio
H. C. D.
Salud
Publicidad
Turnos

| Condiciones Generales de Uso | Preguntas frecuentes (FAQ) |

Ver. 3.1- 2026