| La Municipalidad de Escobar continúa
ampliando sus propuestas de formación tecnológica
con el desarrollo del Club de Robótica Municipal,
un espacio destinado a jóvenes de 8 a 16 años
que funciona los lunes y miércoles de 18:30 a 20
horas en el Polo Tecnológico FlyTech, y que ya reúne
a 40 estudiantes.
En este ámbito, los chicos trabajan
sobre tres pilares: programación, electrónica
y diseño e impresión 3D. Los grupos más
pequeños se inician con herramientas como el lápiz
3D, mientras que los mayores avanzan en proyectos con
Arduino, la plataforma abierta que permite programar y
controlar circuitos electrónicos. También
realizan simulaciones y modelados tridimensionales en
Tinkercad, una aplicación digital que facilita
el diseño en 3D de manera accesible.
El Club de Robótica integra Escobótica,
el programa municipal que impulsa la formación
tecnológica en distintas edades, con próximas
actividades pensadas también para adultos, docentes
y vecinos interesados en la innovación.
Quienes deseen más información pueden consultar
@polotecnologicoflytech en Instagram o escribir al WhatsApp
11 3812-4171.
Del aula al futuro: por
qué importa el pensamiento computacional
Aunque la robótica suele asociarse
a placas, códigos y engranajes, detrás de
cada una de estas prácticas subyace una habilidad
más profunda: el Pensamiento Computacional. Considerado
una nueva forma de alfabetización, permite a estudiantes
y futuros trabajadores comprender y dominar el entorno
tecnológico con una mirada crítica y responsable.
Este enfoque no se limita a programar.
Se trata de un modo de razonar que combina capacidades
analíticas, lógica y estrategias de resolución
de problemas. Por eso se vincula directamente con el universo
STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería,
Arte y Matemática), con el aprendizaje basado en
proyectos y con el trabajo concreto sobre materiales reales.
Las prácticas desconectadas del
desafío internacional Bebras ofrecen un buen ejemplo:
misiones de distintas dificultades que invitan a aplicar
estas habilidades sin necesidad de una computadora. Cada
desafío propone un problema, lo descompone y luego
explica por qué la estrategia utilizada forma parte
del Pensamiento Computacional.
Las piezas del pensamiento
computacional
En este marco, los chicos que participan
del Club de Robótica ponen en juego cuatro capacidades
clave:
Descomposición: dividir un problema
complejo en partes más pequeñas y manejables.
Reconocimiento de patrones: identificar
comportamientos que se repiten y permiten anticipar soluciones.
Abstracción: distinguir los elementos
relevantes y descartar la información que confunde
o distrae.
Pensamiento algorítmico: diseñar
una secuencia de pasos simple y precisa para resolver
cada parte del problema.
Estas habilidades, combinadas, permiten
construir soluciones robustas a partir de procesos claros.
En otras palabras, enseñan a pensar antes de programar.
Reflexión final
En un tiempo donde la tecnología
avanza más rápido que nuestra capacidad
de asimilarla, espacios como el Club de Robótica
no solo forman futuros técnicos: forman futuros
ciudadanos capaces de comprender, intervenir y transformar
su propio entorno. La robótica, en este sentido,
es apenas el vehículo. El verdadero viaje es aprender
a pensar de otra manera.
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