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Antes de ser Larry de Clay, cuando todavía
no era el personaje que después conquistaría
la televisión, Raúl Biaggioni pasó
por un taller gráfico de Escobar.
Allí, entre las líneas de
plomo, las letras de molde y ese oficio noble de imprimir
palabras, comenzó también una historia que
muchos años después vuelve a cruzarse con
la política bonaerense.
Raúl, antes de Larry, fue y sigue
siendo familia, amigo y protagonista de una época
en la que la política podía construirse
también desde la convivencia. Tuvo un rol importante,
junto a dirigentes de otras fuerzas -entre ellas la UCR-,
en la recuperación de la democracia en Escobar.
Aquella actitud no estaba basada solamente
en la tolerancia hacia quien pensaba diferente, sino en
algo más profundo: "pluralismo, civismo y
convivencia democrática". Valores que hoy
parecen haberse perdido, o que al menos resultan cada
vez más difíciles de encontrar en una política
acostumbrada a convertir al adversario en enemigo.
Por eso, antes de contar qué hace
hoy Larry de Clay en la política bonaerense, vale
la pena recordar quién era Raúl Biaggioni
cuando todavía nadie lo conocía por ese
nombre.
Del taller gráfico
al escenario político
Muchos años después, aquel
joven que transitaba las calles de Escobar y compartía
horas de trabajo entre amigos, encontró otro escenario:
la televisión, el humor y la popularidad.
Pero detrás del personaje quedó siempre
ese Raúl que conocimos antes que fuera Larry.
Hoy su nombre vuelve a aparecer en una escena política
que poco tiene que ver con aquella de los primeros años
de la democracia.
Santiago Cúneo y Larry de Clay formalizaron esta
semana su incorporación al Partido Justicialista
de la provincia de Buenos Aires, en un movimiento que
se inscribe en el armado político que acompaña
al gobernador Axel Kicillof de cara al nuevo escenario
interno del peronismo bonaerense. Cúneo, además,
anunció su intención de competir por la
Gobernación en 2027.
La fotografía política puede resultar llamativa.
Pero detrás de ella hay una definición.
Y Larry la explica en primera persona.
"Todo el mundo lo
sabe: soy peronista"
En una conversación exclusiva con
"El Sitio de Escobar", Larry de Clay habló
sobre su incorporación al PJ bonaerense y explicó
los motivos de una decisión que, según sus
propias palabras, forma parte de un movimiento político
más amplio.
"Primero y ante todo, un saludo
muy grande a la gente de mi querido Escobar. Bueno, yo,
todo el mundo lo sabe, soy peronista. El General Perón
decía que el Partido Justicialista es una herramienta
electoral".
La frase no es menor.
Larry no presenta su incorporación
como una circunstancia coyuntural ni como una aproximación
ocasional al peronismo. Se reivindica peronista y ubica
su decisión dentro de una concepción partidaria
que atribuye al propio Juan Domingo Perón.
Pero inmediatamente aparece el segundo
elemento de su explicación: Santiago Cúneo.
"Hace un tiempo que estoy acompañando a Santiago
Cúneo en el Movimiento Confederal y una decisión
en conjunto de Cúneo y Kicillof es la incorporación
del Movimiento dentro de lo que es el PJ de la provincia
de Buenos Aires, acompañando la gestión
y el proyecto del gobernador".
Ahí aparece, quizá, el dato político
más interesante de su declaración.
La incorporación no es solamente individual. Larry
la presenta como parte de la incorporación del
"Movimiento Confederal" al PJ bonaerense y,
fundamentalmente, como una decisión que cuenta
con el acuerdo de Cúneo y Kicillof.
En otras palabras: no se trata solamente
de que Larry de Clay volvió a la política.
Está tomando posición dentro de una interna
que ya comenzó a delinear sus protagonistas hacia
2027.
"Acompañando
el proyecto de Axel"
El trámite de afiliación
ya fue realizado. Pero para Larry, lo importante no termina
allí.
"Se hizo el trámite de reafiliación
y lo más importante es que estamos, como siempre,
dentro del pensamiento nacional, como debe ser, y en este
caso acompañando el proyecto de Axel".
Es probablemente la definición
más concreta que deja la conversación.
Larry reivindica su pertenencia al "pensamiento
nacional" y, al mismo tiempo, explicita su acompañamiento
al proyecto político de Axel Kicillof.
La definición adquiere relevancia
porque llega en momentos en que el peronismo bonaerense
intenta reordenarse y ampliar su espacio de representación.
Cúneo, por su parte, dejó
claro al momento de afiliarse que pretende competir dentro
del peronismo por la Gobernación en 2027 y cuestionó
los liderazgos que, según su visión, terminan
reemplazando las ideas por personalismos.
Así, la llegada de Cúneo
y Larry se suma a un tablero en el que Kicillof busca
consolidar su propio espacio mientras continúan
las tensiones con el sector identificado con Cristina
Kirchner y La Cámpora, y Sergio Massa vuelve a
aparecer como otro actor posible dentro de la discusión
por el futuro del peronismo.
Del Escobar de la democracia
al peronismo de 2027
Hay, sin embargo, una dimensión
de esta historia que las crónicas políticas
difícilmente puedan contar.
Para quienes conocimos a Raúl Biaggioni antes de
que se convirtiera en Larry de Clay, su regreso a la política
tiene también algo de viaje en el tiempo.
Aquel joven de Escobar conoció una política
en la que podían existir diferencias profundas
sin que necesariamente se rompieran todos los puentes.
La recuperación de la democracia tuvo mucho de
eso: dirigentes y militantes de distintas fuerzas compartiendo
una convicción superior a sus propias pertenencias
partidarias.
Hoy, cuando la política argentina parece haber
convertido muchas veces la diferencia en antagonismo y
el adversario en enemigo, aquella experiencia adquiere
otra dimensión.
Por eso resulta interesante escuchar a Larry hablar desde
este nuevo escenario.
No habla solamente el humorista.
Habla Raúl Biaggioni, aquel muchacho
de Escobar que alguna vez trabajó entre tipos de
plomo y palabras impresas, que conoció la política
desde otra perspectiva y que hoy vuelve a ella, muchos
años después, con una definición
concreta: "Soy peronista".
Y agrega otra, todavía más actual:"Acompañando
el proyecto de Axel".
Entre aquel Raúl y el Larry de hoy hay décadas
de historia, televisión, humor y política.
Pero hay algo que parece permanecer: la convicción
que la política puede ser, antes que una guerra
contra el otro, un espacio donde distintas ideas vuelvan
a encontrarse.
Quizá esa sea, finalmente, la verdadera historia
detrás de una afiliación que para muchos
puede parecer solamente una fotografía más
de la interna peronista.
Para nosotros, en cambio, también
es el regreso de alguien que alguna vez estuvo del otro
lado del mostrador.
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