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La Municipalidad de Escobar continúa
intensificando los trabajos contra basurales ilegales
en el predio de Ingeniero Maschwitz, donde el jueves pasado
personal policial detuvo a un hombre de 27 años,
imputado por la Fiscalía de Escobar como uno de
los principales sospechosos del incendio intencional ocurrido
a comienzos de marzo. El hecho, sin embargo, vuelve a
poner en foco un problema que no es nuevo en la zona y
que durante años creció sin control.
El miércoles pasado, el Juzgado
Federal le otorgó al Municipio la posesión
precaria del predio, una medida que llegó tras
reiteradas denuncias y una nueva intervención judicial
a raíz de los incendios. Recién a partir
de esta resolución, la Comuna asumió la
custodia total del lugar bajo monitoreo policial, en lo
que aparece como un punto de inflexión en un conflicto
largamente postergado.
En ese marco, se desplegó un abordaje
territorial con participación de distintas áreas
municipales. El objetivo formal es recuperar el espacio
e identificar irregularidades, aunque la magnitud del
operativo también deja entrever la dimensión
alcanzada por las actividades clandestinas en el lugar.
Según datos oficiales, un relevamiento
casa por casa detectó 45 viviendas de ocupación
permanente y derivó en 15 contravenciones, 10 de
ellas con clausura, vinculadas a delitos como quema de
cables, acopio clandestino y disposición ilegal
de residuos. La presencia de basura acumulada en montículos
de hasta ocho metros de altura y focos ígneos subterráneos
activos refuerza la idea de un escenario que difícilmente
se haya generado en el corto plazo.
Para mitigar estos riesgos, Defensa Civil,
Bomberos e Infraestructura avanzan en tareas de remoción
y control, mientras que Seguridad mantiene una guardia
permanente para impedir nuevos ingresos y acompaña
causas judiciales en curso, incluyendo el secuestro de
autopartes.
En paralelo, el operativo incluye un componente
socio-sanitario: Zoonosis, junto a SENASA, relevó
más de 200 animales para prevenir enfermedades
como la triquinosis y evitar la faena clandestina, mientras
que áreas sociales intervienen con asistencia a
familias en situación de vulnerabilidad.
El Municipio sostiene que estas acciones
buscan sancionar y prevenir actividades ilegales, además
de recuperar el espacio y garantizar condiciones de seguridad
y salud pública. No obstante, el caso vuelve a
abrir un interrogante más amplio: cómo un
predio de estas características pudo consolidarse
durante tanto tiempo sin controles efectivos y qué
mecanismos fallaron para que el problema alcance la escala
actual.
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