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La Prefectura Naval Argentina realizó
una emotiva ceremonia para conmemorar la actuación
de la fuerza durante la Guerra de Malvinas y recordar
el histórico combate protagonizado por el guardacostas
GC-83 "Río Iguazú", ocurrido el
22 de mayo de 1982. Pero entre los homenajes, una figura
volvió a sobresalir con nombre propio: la de José
Raúl Ibáñez, héroe de guerra
y vecino de Escobar.
El acto se desarrolló en el Monumento
Guardacostas, en Puerto Madero, y fue presidido por el
Prefecto Nacional Naval, prefecto general Guillermo Giménez
Pérez, junto al Subprefecto Nacional Naval, prefecto
general Alejandro Annichini. Participaron autoridades
de la fuerza, veteranos, familiares y personal prefecturiano.
Durante la ceremonia se realizaron los
tradicionales toques de Campana de Honor, se entonó
el Himno Nacional Argentino y se rindió homenaje
a los caídos y veteranos fallecidos con una ofrenda
floral y un minuto de silencio.
Uno de los momentos más sentidos
fue el recuerdo del combate del guardacostas "Río
Iguazú", una de las acciones más dramáticas
y heroicas protagonizadas por la Prefectura en Malvinas.
Aquel 22 de mayo de 1982, la embarcación
navegaba hacia Puerto Darwin transportando personal y
material del Ejército Argentino cuando fue atacada
por dos aviones Sea Harrier británicos. En medio
del feroz bombardeo murió el cabo primero Julio
Omar Benítez, mientras operaba una de las ametralladoras
del buque.
Fue entonces cuando el entonces cabo segundo
José Raúl Ibáñez tomó
la posición de su compañero caído
y continuó el combate bajo fuego enemigo. Su reacción
permitió repeler el ataque y, según la reconstrucción
histórica de la acción, lograr el derribo
de una de las aeronaves británicas.
Por ese acto de valentía extrema
recibió la máxima condecoración otorgada
en combate: "La Nación Argentina al Heroico
Valor en Combate".
Lejos de las luces y los discursos grandilocuentes,
Ibáñez construyó luego una vida marcada
por la sencillez y el bajo perfil. En Escobar, donde reside
desde hace años, muchos lo conocen como un vecino
más. Sin embargo, detrás de esa humildad
cotidiana habita uno de los hombres que enfrentó
cara a cara a la guerra y respondió con coraje
cuando todo parecía perdido.
En sus palabras durante el acto, el prefecto
general retirado VGM Jorge Etchetto recordó el
valor y el compromiso de quienes combatieron en las islas:
"La gesta de Malvinas no es un hecho más dentro
de la historia argentina: es la justicia a un derecho
inapelable e irrebatible".
También hubo un emotivo mensaje
de la oficial principal Ayelén De Los Santos, hija
de un veterano de guerra, quien destacó "el
orgullo de vestir este uniforme y comprender el sacrificio
que significó la guerra para los argentinos".
La ceremonia concluyó con la interpretación
de las marchas de Malvinas y de la Prefectura Naval Argentina.
A más de cuatro décadas
del conflicto, historias como la de José Raúl
Ibáñez siguen recordando que, detrás
de cada uniforme, hubo hombres reales enfrentando situaciones
imposibles. Algunos quedaron en la historia oficial. Otros,
como este vecino escobarense, eligieron el silencio. Pero
el tiempo, cada tanto, vuelve a ponerlos en el lugar que
merecen: el de los verdaderos héroes.
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